Descubrimiento

Tengo que compartir mi último descubrimiento con el resto del planeta, así que, que mejor que hacerlo por aquí. Y os estaréis preguntando, que habrá descubierto Sara, la Txupi, la prima del Ramas, la que vive en Irlanda, etc, etc. Bueno, pues os cuento, el otro día llegué a casa con bastante hambre y decidida a comer algo rico, rico. Pero esa idea de 'algo rico, rico' fue desapareciendo según abría el frigorífico y me daba cuenta de que no había mucho para llevarse a la boca. Así que me entró el pánico y me cagué en todo lo cagable, y mietras juraba y juraba con mucha rabia interna descubrí que había un trozo de pan en la encimera. Me abalancé sobre él con mucha gula, pero al hincarle el diente, mi gozo en un pozo. El pan estaba muy duro. Que qué pasó por mi cabeza en ese instante.... pues no sé, muchas cosas... pero una de ellas fue: Sara, ¿por qué no lo metes en el microndas? (la verdad es que no estoy muy segura de si la voz que oí era mi misma voz y era sólo yo hablando conmigo misma, o si era la voz de Dios y todo fue una revelación) En fin, que lo metí por tan sólo 2 minutos y cuando lo saqué... cual fue mi grata sorpresa (repito no sé si fue una casualidad o si fue efecto de un milagro de estos divinos): El pan estaba tierno!!!! Y no sólo tierno sino que también estaba rico como si estuviese recién hecho.
Se me saltaban las lágrimas... que alegría me entró. Lo partí por la mitad y le unté un poco de paté y eso era cosa divina. Así que, queridos lectores, ya sabéis si alguna vez os encontráis un cacho de pan duro y lo queréis ablandar metedlo en el microndas. La verdad es que a mí me funciona con el pan de aquí, tendré que experimentar allí, a lo mejor no depende del pan sino de la humedad del ambiente... en fin, si algún día me aburro mucho, escribiré un libro sobre este tema y otro sobre si las voces interiores que uno oye dentro de si son de uno mismo o de alguien ajeno)

